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Última actualización
de Mi Epitafio

19 de Abril de 2009

 

Belleza, concepto puro de perenne existencia. Has atravesado fronteras que impiden apreciar lo sublime del corazón humano. Te alejaste de Afrodita y has morado en sus ålas. Cenizas del cielo que caen flotando como pétalos de rosas. Nadie ha visto nunca tan tierna esencia.

Los párpados nunca estuvieron tan dispuestos
Los ojos nunca sintieron tantas gotas de agua... o de sangre.

En los arbustos crece la hiedra que envenena las copas y me envenena las manos. La boca lame sus frutos, absorbe lujuria, seducción, pecado. Sabes que es prohibido, y eso lo hace más excitante. Cómelo, sórbelo, ama su dulce aroma, mastica despiadadamente su pulpa, deja que su veneno te inunde; tu ålma ya no tiene precio. Tu aliento ya no es el aliento de YHWH.

No más lágrimas estériles. No más amigos, no más reír llorando.
Ha llegado el día del juicio último... ¿Perdón? ¿Acaso hice algo malo, Ålma Mía? no, y no hasta el principio de la eternidad. Es Satanás quien vive aquí abajo. Padrastro mío, te Amo, y amo a YHWH y sé que los dos me Aman.

Linea divisoria

El orden se disuelve entre las voces del mundo. La sabia melodía se hunde en un océano de incomprensión. Volteo al cielo y solo veo ángeles huyendo, volteo a la tierra y sólo veo muerte, hambre y vergüenza. Disimulo por no ensuciarme, porque ese hedor es fétido, fétido como azafranes nuevos, como incienso ofrecido a Dios. La sabiduría de los Hijos de YHWH es tan estúpida, que fingen ser sabios para ocultar su imbecilidad vergonzosa; y sin embargo les es dulce como la Leche y la Miel. Para mí es fiera, es terrible, es bestialmente devastadora. La sabiduría deja, un poco, ver sus dientes a los demonios, enseña sus garras a los Ångeles, platica amablemente con los mendigos, acaricia los ojos de los locos, cierne su canto sobre las Cuerdas Infernales de Elend, respira a través de los poros de Mozart. Pero hay algo curioso en todo esto, la sabiduría es tan sabia que no es de nadie. Es de sí misma y solo se posee a sí misma. Solo es visible para ella y vive dentro de sus brazos. Yo no tengo sabiduría, tengo dolor y odio. Tengo sangre en las encías y pensamientos horrorosos. Tengo un corazón que ya no late y unas manos que escupen cacofonías desconocidas, potentes para el que las conoce. La sabiduría no es para mí, yo soy para la sabiduría. El Hades y el Paraíso no son para mí, solo son el patio trasero de mi Jardín, un Jardín de Delicias. Donde puedo diluirme en cascadas de sexo sin límites. Un Paraíso individual, un Infierno individual y una verdad absoluta individual. Nadie la conoce, nadie sabe quien es YHWH, nadie sabe quien es ο διάβολος. Aún así hay millones de rodillas que besan el suelo en honor a ellos. Se derrama sangre, se riega sudor y se vacían corazones hacia la muerte en su nombre. Ambos son un suspiro en mi poema, de cada uno he tomado debilidades, a cada uno he servido alguna vez. Por eso escribo. Por eso dejo que tu vista sienta mis venas y tragues saliva nervioso. Por eso descubro aquí lo que tu corazón oculta temeroso. Has de saber que al que llamas Dios no es Dios, somos lo que no pensamos, tenemos ålas de Demonio y reímos vulgarmente, y hacemos del pene y la vagina delicias sin nombre.

Y ¿qué té queda ahora, después de inclinar tu cabeza hasta que toque el suelo en oración? ¿Qué té queda ahora que te dices Satánico, o Satanista o simple Ateo? ¿Te sientes fuerte, es tu cerebro más inamovible, te ríes satíricamente más del mundo? Dios sabe que quieres encontrar aquí, Lucifer también lo sabe, solo que este último está preocupado por tu placer, está deseoso de hacerte sentir orgasmos espasmódicos, que no dejan respirar, que te hacen voltear los ojos al Gehena, que te dejan por mucho tiempo bailando bajo los ojos cerrados del Paraíso. Disfrútalo, siente la delicada piel del Pecado, siente su ternura, siente su comodidad y su seguridad; siete como poco a poco caes en las ålas de El Ångel Más Bello, siente la Luz mágica, siente el orgasmo mágico, siente a Lucifer, observa en sus ojos, OBSERVA EN SUS OJOS TU REFLEJO, ya no eres tú, ahora eres el Pecado mismo.

Linea divisoria

Maldad desperdiciada, maldad que se esparce por todo mi cuerpo, cuerpo de polos en eterna guerra, irreconciliables pero un solo cuerpo. La obscuridad, la mirada, un grito y silencio santo. El cielo observa silenciosamente nuestros pensamientos, sabe quien eres, sabe que tu júbilo viene del deseo de la carne, tu dulce boca ligera al tacto se disuelve en ese cuerpo tuyo de indefenso petirrojo, quien como un Demonio, grita aterrado por la luz de la lujuria, el primero de agria realidad, el segundo de santificado placer.

Cerezos labios, inapacible mujer de azúcar, haz que mis ojos se extingan, haz de mi piel cenizas, dame la secreta bondad del retorno a la tierra. Duérmeme con música del Infierno, vela mi sueño para sangrar plácidamente. Huyo de este pútrido festín de seres humanos, quienes abrazan fantasmas y hacen el amor con miedo en sus ålmas, y más culpa en sus corazones que la que fecundó Adán en Lilith. Saborean los vicios más comunes y ojalá que siempre lo hagan y que me dejen a mí con mis vicios demoníacos y edénicos. Lleven sus cuerpos vacíos a la tumba, desperdicien su potencial orgásmico con caricias pobres de frías manos y fríos corazones.

¡Bãrûkqãlal que sigo estando solo!

Soy el centro de mi universo, soy borrasca de la tormenta, soy leche y miel entre cuerpos trémulos, soy danza y canto en trémolos latidos. Bajé a la Tierra de mi padre para seducir a las hijas de la tierra, bajé porque mis pies nunca habían besado el polvo, bajé con 200 y me sumergí en la espesura de la mente Ångelica, me volví anacoreta por voluntad. Bajé y sigo caminando, y volando; continuamos en este exilio maravilloso. Ahora sabemos alabar y repudiar, elevar y hundir, besar y huir, matar y dar vida. Aquí, en este tercer planeta, aquí donde las orugas son hadas, aquí, en el único lugar donde el llanto es fertilidad imprescindible, hambre satisfecha, he venido YO, hijo del silencio, amante desterrado, ålma solitaria, oveja muerta, aquí es donde vivo ahora y aquí es donde bailamos bajo encantamientos de Magia incomprendida. Sigo adelante, gozo y sigo, pues el camino es largo, no veo la meta, no distingo el fin de mi travesía, el pantano está en manos de la niebla, como el barro está en manos de Dios y no permite ver nada, al menos no con estos ojos no-santos.

Linea divisoria

Esta mañana me ha despertado con manos grises, me ha despertado con su llanto, esta mañana es una brecha en el tiempo, es un latido leve, es silencio. Este día vi a lo lejos a un Ångel, creí que nos acercábamos, pero el tiempo llegó tarde otra vez. Luz de la tierra, Demonio máximo de los hombres, Luz del Cielo, Dios supremo entre los hombres ¿Quién de vosotros ha venido a sacudir esta mañana con sus afilados dientes? ¿O es que nuestro futuro es mucho más delicioso de lo que pudo ser hoy? Yo sé que así será.

Y aun así las palabras fluyen sin temor a caer en esta guerra de poetas, siguen y siguen con los ojos al frente, con el pecho sangrando, alimentando la siembra, su vino más exquisito. Las llamas que incendian encolerizadas lo han consumido todo; así, me ha quedado tiempo de dibujar nuevas imágenes en mi Ålma.

Hoy no he escrito nada, si esta hoja tiene nuevas letras, quizá sea porque el óxido de mis Ålas que flota en el aire se ha diluido con tus ojos.

Linea divisoria

Si el eterno negativo te sonríe tanto en un solo beso, o en la ausencia de él... si escucho como caen los Demonios a la tierra y como los Ångeles suben al cielo... si debajo de los párpados no ves lágrimas, no pienses que no se destempla mi ser frágil de polvo.

Guarda una lágrima para mí, OH! Cielo de cruces y leones, guarda un sollozo doloroso para esta garganta insatisfecha, para estos labios enfurecidos.

Rescata los oídos, flor hermosa, porque el cielo grita y tú mereces ser sorda para conservar tu belleza.

El demonio hoy no está en casa, y yo oí las cuerdas de las arpas dentro de mis venas... como vibraban...

Muere virgen pura! tú que, sin saberlo, has sido fecundada con el más amargo sabor que el Infierno haya creado... no vivas esta noche en mi mente porque tomaré una estaca y te acariciaré el corazón desesperadamente... Lárgate, ve al risco sombrío de mi cabeza y trata de volar para que pierdas la vida... Ahógate en tu frialdad, muere sola y muere muchas veces, porque en mi pecho hay más que una simple Eva, sé de Lilith, sé de Minerva, sé de Penélope, sé de Elena y tú no me quitarás el poder, nadie lo ha hecho.

Duerme bien, porque en tus ojos no estoy yo. Sueña globos ligeros que escupen blasfemias que te atormentan horrorosamente!!! sueña con Edipo y con el pútrido aliento del enemigo (mío al menos)

Esta noche quiero que mueras en mi alcoba, porque no tienes manos, porque no tienes orejas, porque tus ojos no observan, solo miran con desdén mi vista obscurecida.

Destruye mi mundo, si eso es lo que quieres, pero no será mi mundo, será tú percepción de mi mundo; porque Åzael es inaccesible. Nadie llega a Åzael, solo yo. ¿Realmente crees que tienes fuerza para fracturar mi travesía? ¿Realmente piensas que visto el sopor de la pasión inmaterial? ¿Realmente creíste que tocaste mis vestiduras con tus ålas de inhumanidad? ¿Realmente me crees esclavo?

JaJaJaJaJa!!!

...y, ahora que estás muerta aquí en mi epitafio, ahora que nadie te sonríe, ahora que la lluvia te lame sola, ahora que te justificas y piensas y aún te crees tierra firme, ahora yo estoy un paso a delante y tú no lo sabes...


Vivo! y lo hago solo. Me resulta mejor así.
¡Bãrûkqãlal que sigo estando solo!

Crezco y florezco de entre las ruinas de la caída de los Ångeles, porque acá no hay dios que nos dé leche y miel, acá estamos los bastardos, los que no tienen anillo, los que han conocido el esplendor más hermoso... nosotros... YO soy quien conoce la miseria y la plenitud del ålma, YO soy quien realmente tiene afilados los colmillos, YO soy quien ha permanecido más tiempo bajo la incesante lluvia y sigue de pie! YO, no TÚ.

... porque hoy si dejé de ser racional y me convertí en Ångel otra vez, hoy me desperté siendo Ulises y ahora me voy al infinito vestido de Åzael, coronado de flores que yo mismo he confeccionado, hoy no acudió tu ålma a nuestro nido, yo no la vi en ningún sitio...

Descansa en paz, esta noche, descansa en paz.

Yo miraré como las estrellas llueven sobre tu cuerpo sin vida, como te cercenan la piel deliciosa, la carne exquisita que te arropa...

Tal vez mañana reencarnes en otro Ångel, en otro distinto, tal vez sólo resucites, tal vez tu ålma no regrese... pero mi mundo es incalculablemente más vasto que tu boca muerta. Estoy seguro.

-¿De verdad? ¿Estás seguro Åzael?
-Sí.
-Ulises, ¿Está seguro Åzael de lo que está diciendo?
-Sí

... y que todo lo que he vomitado hoy solo viva hoy,
porque mañana se habrá evaporado sin nunca más percibirlo...

Linea divisoria

Tu frialdad no quemaba. Hoy quemó tanto que me alejé con desesperación.
Lo siento por ti, porque de mi lengua nacen palabras más sinfónicas y más devastadoras que de un solo parpadeo tuyo, lo sé porque cuando sobrevuelo tu ålma la noto frágil y quisiera utilizarla como Dios y Satán a Job, pero no.

Si tus plumas tienen que viajar y no volver, vete y derrítete en las llamas del solitario planeta que ya conoces. Mi planeta es distinto.

Húndete en esta afilada daga de sordera o de mutismo, piérdete entre las doncellas de Drácula querido Jonathan, bésalas, entrégate a las serpientes de la Lujuria, funde tu textura con sus lenguas...

...si quieres volver, yo ya estaré en un lugar inaccesible. Porque cuando Satanás bajó a la Tierra nunca regresó al cielo. Nunca pidió compasión ni se humilló ante Dios, porque se dio cuenta que aquí en la tierra también está el cielo, entre lágrimas y melancolía, también lo tiene aquí abajo. No regreses si te vas, porque ya no habrá nadie cuando llegues otra vez. Nadie te abrirá la puerta, porque cuando entraste fuiste pudriendo todo desde dentro. Yo me habré ido volando como lo he venido haciendo desde que caí. Espero que lo superes pronto, yo no tengo nada de que lamentarme, yo no estoy de luto.

Linea divisoria

El cielo no es lo único gris hoy.

Mis instintos más bajos me exigen que renuncie al sol ausente, que salpique mis muñecas de carmesí, que hunda mi garganta en la tierra.
Debilitada marcha la de estos pies quejumbrosos y descalzos, boca marchita de filosos dientes como navajas, mis hilos de vida te quieren besar hasta el éxtasis del Sueño Infinito, hazle el amor a mis cuerdas con tus dientes, libéranos de la pútrida realidad.

Quiero sangrar, no me guardes tanto tiempo en tu bella tranquilidad, porque quiero ofrecerme en sacrifico por mi vida misma.

Quiero fenecer más de una vez.

Quiero fenecer más de una vez porque con una no curaría todas mis heridas, una sola vida no me alcanza, no me es suficiente, necesito diluirme en el tiempo y alimentar al llanto más de una vez.
Después de reír los labios se cansan y tienen que caer y callar. Después de ser el universo entero hay que ser un Ångel abatido, un ålma muerta, un murmullo de gritos mudos. Curarnos sabiendo que hemos quedado más vulnerables que antes no es sanar, es sangrar sin ser visto. Así mi garganta se cerró ante la inaguantable realidad de mierda.

Toquen trompetas y arpas esta noche junto a mi lecho porque voy a morir, y quiero morir abrazado por la más hermosa de las Princesas

LA MÚSICA

Fiel y lista para el romance individual, propio, mágico de la soledad.

Ya estoy preparado para el viaje, ya mis manos están frías y mi corazón habla con lentitud. Ven pronto con tu vestido morado y negro a cobíjame, haz que el mundo calle o que mis oídos ya no escuchen. Haz que la espantosa finitud de la materia sea invisible o ciérrame los ojos con un abrazo.

Ya me voy, me esperan allá en el infierno; quizá allá no conozcan el tono gris.

Linea divisoria

Una vez más herido, mirando las infinitas estrellas que caen del cielo. Una vez más abatido y con las ålas rotas, una vez más un Ångel, una vez más con los ojos en el naufragio de la razón amenazante. Un día más ante mi cuerpo, una vez más las manos de arena muerta y de abandono inacabable, una vez más solo.

Así vago en mi propia miseria, así es aquí en la tierra, como un vaivén de llanto y alabanzas, como un piano silente que parte mis muñecas en dos. Otra vez vengo a ti Princesa Inequívoca, otra vez ante ti mi moribunda estampa de traidor viene arrodillada, otra vez. Y tú me abrazas si decir nada, sin siquiera abrir la boca ya me dijiste todo lo que necesito, otra vez te hago el amor y me derrito en tus notas, otra vez Tú: Musa Incólume, otra vez tú Niña Hermosa, que llevas por nombre Música, que llevas por bandera la lengua antigua y las que aún permanecen en la ignorancia.
Música, seis letras que son suficientes para nacer y morir, y después de morir nacer otra vez. Eres tú y es la soledad a quien pongo todas mis apuestas porque nunca pierden, porque no conocen la derrota y nunca han sido humanas.

Otra vez en el olvido de los dioses y los hombres, otra vez escribiendo en soledad mi Epitafio, otra letra más en él y otra nota en mis oídos. Ven pronto Ångel de la noche, trágame de una sola bocanada que ya mis pies se cansaron de correr hacia la nada.

Pero todavía no termina, todavía hay que desangrar unos días más, todavía nuestro cuerpos están sometidos a la filosa espada del Horror de Vivir, del Amor hacia La Vida, de mí mismo.


Y no me he muerto aún, lo sé porque aun estoy llorando [como Garrik].

Una parte de mí es fiel amante de la vida y consoladora del débil, otra, sin embargo, es inmisericorde con todos, incluido yo.

Juego para ganar porque ya me aburrí de perder, ahora busco la gloria que da la quietud del Ålma a través del auto exilio de mi carne.

Finas capas de hielo cubren esta noche mi sepulcro, ya las flores están muertas, se suicidaron. Esta tierra húmeda que me arropa está cuarteando mi piel y creo que ya no podré sonreír, se me están cayendo los dientes y los labios.

Hoy he muerto y conmigo nadie está, nadie de este mundo ocupado en sus trivialidades. Solo estoy yo, Azael y yo, y nuestra muerte sólo la lloran el cielo y los cocodrilos del Mar de Fuego. Ya ni YHWH se acuerda que perdió un Ångel hace tiempo, uno que escribe un Epitafio como grito Terriblemente Desesperado y mudo. Y aunque el mundo entero lo escuchara, ni uno sólo lo entendería, porque es un grito en un idioma egoísta, un idioma mío, palabras huecas pero palabras mías, palabras enteras, eternas, que la tierra se encargará de devorar cuando me duerma por completo en esta tumba de Abandono Perpetuo.

. . .

...cada vez mi corazón late más lento, cada nota de tu boca me sumerge en un letargo más dulce, más triste, más cerca de la Muerte, Bella muerte. Perderá el mundo a un Ångel y nunca sabrá quien fue realmente. Finalmente seré polvo, finalmente elevaré mi voz y le gritaré al Cielo y al Infierno irreverentemente, finalmente me evaporaré en el cosmos y seré polvo de estrella como Åzael. Si hasta ahora he sufrido, mañana nada pasará, mañana despertaré seguramente, y seré un buen muchacho, y nadie sabrá que morí de soledad apenas unas horas antes, porque así vivo, así fui concebido, así me enseñó Dios.

Porque mis amigos los cuento sólo con una mano,
una con los dedos mutilados...

Linea divisoria

Hace unos meses que comencé a cavar mi tumba, respirando ese aire de negrura, ese aroma de metal que caracterizan los últimos minutos de nuestra mirada.
Me siento flotando en la mitad del cosmos, entre las lunas de Neptuno y las cuerdas de El Arpa... en el olvido, en el llanto seco de las mejillas rebosantes de alegría.
Me he despertado a una realidad que desconozco totalmente y parece que las Apsaras y los Cardenales ya no vienen a charlar con este Ångel, ya han cerrado sus ojos grandes y lluviosos a esta realidad que vive dentro de mí. Mi cuerpo ya no me responde, mis ålas... ahhh... mis ålas, creo que ya no recuerdan como volar, están maltratadas y empolvadas, como lo estaría Caín si la leyenda fuera cierta.

Aunque son unos minutos en el caos de Cronos que vive en mi ålma, aunque crea poco, aunque mis dudas sean más grandes que mis suspiros, tengo que creerle. Quiero creer, necesito.
Viviré así durante tu extravío, viviré solo otra vez. En esta huida leve se derrumba Babel entera, se inunda hasta el navío de Noé, se rompe la mandíbula de Fenrir, se acaba el tiempo y hace más frío mientras entra más noche por mi ventana.

¡Llega obscuridad a despojarme de la luz de los enamorados, llega y ráptame, sácame de la Asfixiante Belleza del Yin, vela en mi ataúd hasta que me evapore, hasta que mis ålas se vuelvan brazos otra vez!

.Séjour dans ici mon Femme Précieuse.

Linea divisoria

Esperaba este momento desde que supe que podía elegir, hoy te materializaste más que aquella tarde de Domingo.

El canto de los Ångeles calló un minuto ante la tempestuosa invitación al Jardín de Delicias, ante la mirada radiante de tus ojos de Nínfulå y ålas de hådå. Vino al Ataraxia de mi oración, en medio del Eterno Balance, a mitad del Mantra se escabulló por las aberturas jamás reparadas.

Lameré tus espinas, inundaré de sangre las zonas secas, olvidadas, abandonadas. Te he descubierto en el rincón del Universo, en forma de Músicå, hecha por Hådås Perversas, por manos de gran soltura y de olor inesperado.

Te vistes de Silencio cuando estás gritando, y te diré que tu voz es reminiscente aún ahora. Es residual y exquisita... lágrimas y sonrisa.

Sigue con tu dulcísimo canto hasta que se extinga el Sol Poniente y la Luna se tiña de carmín, hasta que los acordes ya no sean suficientes para saborearte y saborearme. Sigue tocando esos instrumentos desconocidos que parecen venir de la parte más bella del Paraíso o quizá de los sueños más siniestros de Mictlantecutli, aún no lo sabemos.

Linea divisoria

 

Tenazas que como agujas nos pellizcan los pies, nos cubren todo el cuerpo y forman ríos de sangre con nuestro dolor.

Anestesia sabor a Cereza, dedos que caminan como arañas entre ruinas de un ångel que se ha precipitado hacia el suelo con las ålas rotas, en estado de locura irreversible, con un pronóstico pobre. Sinestesia adormecida, cansados pensamientos, ciencia que ya no tiene la razón que ya sucumbió ante la mirada llameante de Åzael. Ya terminó el infinito y ahora que estoy de pie en el borde me derrito con calma y medito. Me acurruco en ella, me divide la razón, me resucita con su corona que le adorna hasta los hombros. Y nada he escuchado aún, y nada he destruido aún.

Golpes, colección de ballestas en mi pecho, pero tan inamovible como la perennidad evaporada de nuestros sueños.

Manto de voces, alfombra de palabras dibujadas sobre árboles muertos, inmolados para los poetas malditos, para mí. Sinuosamente nos buscamos, nos besamos con los labios de los ojos, y con el fruto de la lengua nos alimentamos, avivamos la gula que tanto odia el dios de los judíos.

Nubes de risas, luces delgadas de esperanza e incertidumbre, de vivo fuego como la que escapa por una fisura en el tiempo. Mågos con distintos hechizos, tú con una obra de arte por cuerpo, con el talento consumado en tus ideas y en tu vida de oro. Yo incisivo arquitecto de mundos irreales, de planetas inconclusos, de fracturadas voces, de demonios y de ti.

Te difuminas levemente delante de mí. Te pierdes sin siquiera haberte visto, y te vas sin haber estado, como la Músicå.

Y es aquí donde otra vez nos bajamos a la tierra, al mundo real, al lugar donde los colores sólo se perciben con los ojos y las palabras con los oídos. No se sienten, no se tocan y nada hay más allá de las cinco dimensiones que habitan nuestro cuerpo material. Aquí ya sabemos qué hacer, y a donde ir, y qué pensar. No es como en Rivendel, o como en Monesprit, donde el vacío, hogaza de vida para los solitarios como yo, es maná delicioso y permitido, no asusta, no miente, viaja hacia nosotros como el fiel sol viaja hacia el Oeste todos los días. Nos toca, y junto con la Soledad nos hace compañía, porque ¿quien es fiel, si no la soledad que nos han heredado?

Muestras de vida nos atormentan cada día, pensamos que hemos muerto cuando dormimos, pero despertamos a la realidad y una vez más nos viste el mundo con sus vestidos de tedio. Pero ¡qué más da! Si me he encontrado con una pequeña Sirena que canta con sus ojos las canciones más bonitas que haya escuchado jamás mi débil madera apolillada.

Y con tu ternura que se esconde en el rincón de una habitación noctámbula, con tu presencia vaga y tu lenguaje mudo, y con las empuñaduras que tenemos pegadas, y con juegos de niños, con discursos de locos, con sinceridad por trofeos, con eso y un poquito de lujuria nos mantenemos abrazados.

Åzael es sinónimo de egoísmo inteligente, es Profeta y Mesías de sí mismo, es sacrificio y redención de toda su fauna, juventud eterna en un cuerpo que se desmorona con una rapidez Plutónica. Åzael es tierra inconquistable, es furia desmesurada, es amenaza hiriente, es borrasca de pecados y ahogo de tristezas. Representa la crueldad que excita, la oscuridad que enceguece, el Veda más irreverente, el alumbramiento más doloroso, la mancha odiada por el tumultuoso canto religioso. Es fecundidad sin herencia, es el rostro de un Ångel jamás tocado, incólume, blanquísimo, aunque de apariencia macabra y pálidas mejillas, sonrisa despintada, abandonada y soslayada por los demás. Åzael, desvelo pujante entre los dormidos guardianes del orden cíclico de la vida. Es cadáver débil o torrente de saetas contra Dios o cualquier mal gesto de ella y ella. Es lengua muerta, dialecto sin sentido, imágenes de territorios nunca vistos, gritos inaudibles, alabanzas crípticas, es cábala en desuso y, como tal, sanguinaria, grosera, vulgar y bella, mucho de esto último. Palabras nunca adivinadas, poesía que no es poesía, versos sin rima, prosa ultrajada, palabras que se tienden al abrigo de los oídos que saben, entienden, quieren, ansían, desesperan por ver nacer algo nuevo, gente desconocida, gente sin rostros, gente arena, gente viva, Ångeles unos, Demonios otros, Hådås, gardenias, Vampiros Hembras, rosas húmedas, con sabor a feliz aprendizaje, con un legado santo.


Linea divisoria

 

Una vez más aquí asesinándote, otra vez con mis dedos como cuchillos que cercenan tu maldito cuerpo muerto. Una vez más con las ålas abatidas y con la boca seca, con la lengua pegada al paladar. Otra vez con una furia desmesurada, desbordante, imperiosa, bárbara, exagerada, monstruosa, infinita, bestial, sanguinaria, encarnizada, desesperada, inquisidora, nazi, judía, infernal, edénica, trágica, mortífera, insensible, despiadada, ilimitada, avasalladora, aplastante, fulminante... QUE CHINGADOS TE PASA!!! Que demonios tienes en tu maldita lengua que hiere tanto, tú traición que como las traiciones llegan, inesperadas, por la espalda. Una vez más con la daga en mi palma degollándote por tus palabras que tenían que quedarse en tu boca y no sonar en mi herida, pero que herida si ahí no había ninguna.

Otra vez mi escritura lenta y meditativa, otra vez carcomiendo, engullendo la carroña que llamas alimento. Otra vez tratando de ser Mågo con las manos y Ångel con los colmillos, de nuevo un asesino en la oscuridad, otra vez presto para dejarte sin vida, porque antes de que tú pretendas largarte yo ya te he corrido de mí.

¿Qué no hay alguien real aquí en esta tierra de ciegos? ¿Tengo que gritar como Diógenes cuando, estando hablando en la tribuna, comenzó a gritar: “¡Hombres, escuchad!” Acudieron en tumulto, y le preguntaron qué quería; a lo que él respondió: “Yo llamo a los hombres y no a vosotros, que no tenéis de humano sino la figura”.? ¿Tengo que inundarme todavía más de soledad, de oscuridad, de tristeza y de terror? ¿Lo he de hacer por alguien? Me está cansando, me está matando [o como dice ese profeta: "No creas que no me he dado cuenta que tu lengua es una rapiña, que tus huesos me destrozan, que tu cuerpo me incinera; no creas que no me he dado cuenta que contigo me estoy pudriendo, que contigo me da lepra, que necesito un exorcismo"... y continúa diciendo algo que tú entenderías muy bien:

"Me estás enseñando a ser una bestia humana"

. . . o un Ångel Cruel, o un Mågo Negro, o un Hechicero Invencible, ¡qué importa en que me estoy volviendo!, ¡qué importa que piel me toque vestir hoy!, ¡qué importa si hoy soy un Caníbal y mañana no, qué importa...! quizá nadie me ha respondido porque la pregunta correcta sea ¿A quién le importa?

Pero resistiré esta noche a tu estúpida lengua de veneno vulgar. Podré amanecer mañana, con los puños apretados y listos para matar pero despertar al fin.

Vámonos marchitado Åzael, que ya es hora de matar . . .


Linea divisoria


Estupor. Dividido nuevamente, mis ålas atadas, mis pies clavados al asfalto ardiente, los relojes muertos, nada en las venas que me ayuden en esta transición. Quizá la cima de una jeringa sea la conquista más cegadora, pero la más efectiva.

OH cielos! OH Lucifer:

Ångel maravilloso, serpiente que dentro llevas historias eternas de traiciones y de mujeres que ceden y se deleitan ante la ignominia de los ångeles más pequeños. Tú dulce Maestro, quien con tus ojos has observado pacientemente mis manos que se duelen por hablar de más. Hefesto que nos has tomado como hijos, haz armaduras que nos protejan de esta tierra que se le ha caído del bolsillo a YHWH, anestésianos con tus colmillos de perenne envenenador, tú que has inmortalizado la angustia y has convertido a la locura como una filosofía exquisita. Ensordéceme los oídos porque la noche se acerca y no tengo los pies libres, siguen clavados al suelo que ahora esta helado, pero quema igual. Devorador de sueños, inspiración de poetas, ícono de este siglo, tú, querido Satán.

Muérdeme los labios sin temor a quitarme la vida y disfraza de dolor tu odio hacia nosotros, enmascara la desdicha y la insípida manzana de encantamientos y vuélvela solamente un Fruto. Salomé se sentó a mi mesa esta noche y, como toda buena dama y de clase, fue directo a las dos arterias tiroideas superiores, ramas de la carótida externa, a las dos arterias tiroideas inferiores, ramas de la subclavia y al plexo tiroideo. Sin nada en las pupilas mastica el simpático cervical con un apetito náufrago. "Y sin embargo aquí estoy, y sin embargo no me voy"


Linea divisoria

 

La verdadera cosecha está dando sus frutos. Los cuerpos caen muertos de la Torre de Babel, Nerón ha resucitado.

Vacía este alabastro prostituido, lleno de engaño, rebosante de culpa, apagado. Que su rojo titánico y feroz llene de quebranto esos pulmones culpables, víctimas de sí mismos. Ångel de Fuego, consuelo de este luto mío: Gracias. Tú has mancillado a los que, por su omnipotencia, debían ser ejecutados. A los buitres del hemisferio frío, a los poetas idiotas, a la razón sana, a la visión clara, al silente vaho de la idiotez.

¡Acrecenta tu abrazo negro!
Despedaza cuerpos, adormece mentes
¡Devóralo todo, Fuego de Luzbel!

Que sepan quién eres, que olviden a YHWH y se regocijen con tu perversa percepción del pecado. Que sea llena su piel de ámpulas, que lloren, que busquen refugio y nada encuentren. Que la inteligencia sucumba ante el engaño, que la fuerza sea el impulso de su caída más vergonzosa.

¡¡¡Mátalos!!!

Deja que las lenguas sigan destruyendo, desciende tu espíritu y confúndelos con la combustión de sus seres más amados. Su debilidad es, de hecho, epítome de una decadencia jamás experimentada. Ya no hay dioses, ya no hay poder, ya no existe la cura siempre eficiente.

La crueldad que de mis puños ensangrentados nace sea la majestuosa oración de soberbia que te lleve a tu Infierno más repulsivo, como repulsiva existencia de un necio.

Combustible perfecto, inmolación anticristiana, ahora la Efigie te ve desde las butacas y se come a sí mismo de alegría al mirar tu derrota, Hijos de Dios, Vírgenes Prostitutas, Inmaculados Proxenetas, beatos que lloran sin ninguna utilidad: porque las lágrimas no apagarán la rabia ardiente que te consume. Brutal ataque que, como ladrón en la noche, llegó; sin embargo como el rey. Soberano, bestia hedionda, nota perfecta, fuente de inspiración que hectárea tras hectárea ennegrece la clara visión.

¿No lo ves idiota?

El Fénix era un mito, así la misericordia absoluta, así como tú.
Pronto, muy pronto tendrás que avergonzarte ante la corte del Infierno.

No grites suplicante por perdón, no tenemos oídos, ni te desnudes y te hagas vil como Jezebel, hermosa Consorte como Eva, no tenemos vista. No queremos nada tuyo, sólo que mueras en el olvido y que nadie recuerde tu nombre, y que seas una pared con nombres grabados.

Tu cara de derrota y llanto sin lágrimas me hace sonreír. Tus rodillas raspadas, tu dignidad arrastrada me llena de un profundo júbilo. Ahora tú has sido derrotado, ahora tu cabeza adorna la antesala de mi cueva, Cerbero mueve su cola, como entendiendo mi felicidad y la maldad que se cierne sobre ti, el manto demoníaco de luto inevitable.


¡Enfurécete más todavía!
¡Acaba con su fe!


Muéstrales quien es el verdadero Amo del Mundo; ya no te reconocen como padre esos bastardos. No recuerdan que el vientre que los cobijó fue el de una prostituta violada 50 veces. Roma resucitó para ser la vergüenza de los neófitos y el orgullo de nosotros.

Si el Conde fue preso por asesino y piromaniaco, ahora Dios debe de correr con la misma suerte, él ha sido ahora el asesino y el piromaniaco. ¡Encerradle! ¡Encadenadle al abandono!

Que te quede clara una cosa: Job no existe. Que al mirarte al espejo ves a Sodoma reflejada. Ya olvida la misericordia, deja que el odio fluya y se esparza su dulce perfume.

Ya basta de frío hemisferio superior, ahora te diluyes en tu hoguera, en tu propia hoguera de devoción.

Espera, no te mates, ya viene la lava inmaterial que te traerá ante nosotros.
Las delicias de Satanás se acrecentan esta noche, por momentos. Y seremos Herederos Ilegales, Saqueadores de Cuerpo, Hedonistas Satisfechos, cenizas a las cenizas y polvo al polvo.

Y ojalá que las rosas que te sitien estén rebosantes de espinas enormes, sin pétalos, envenenadas. Y que la tierra que te rodea sea estiércol de Macho Cabrío y Heces Humanas.

Mis ojos brillan de alegría. Justicia obligada.
¡OH, cuan orgulloso estoy de tu fracaso!
¡Cuánto fuego, que hermosa vista!


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No lo saben, ojos débiles de flagelación erótica. Entusiastas como colegialas, enunciando los océanos del mundo y las capitales, sacando punta a sus lapiceros, provocando erecciones en los demás. Colitas en el cabello, desnudas siempre con el filtro que dan los años. Vestidas de uniforme, entregadas al sueño de la tarde, desnudando su alma por vez primera ante el espejo, más voluptuoso que antes.

Si vendieran besos tendrían tanto dinero como belleza y yo tanta pobreza como amor por ellas. Ellas pertenecen a mi canasta básica, anudado pecado que me condenará. No son todas unas diosas, sólo algunas, sólo unas cuantas cuentan con el embrujo en la mirada, con la docilidad de la mentira, con el engaño que enamora y finalmente asesina. Buenas amantes, no saben del remanso virginal que visten, no encuentran el poder de sus abrazos con brazos y piernas sino hasta que uno se hace viejo. Si vendiera mi alma por una de ellas, si me condenara para llevarla al paraíso que da la carne, si nuestra saliva se fusionara como la unión del Océano salado, viejo y aún fértil con el agua nueva de un río de aguas dulces, fresca corriente que delimita la frontera entre la cordura y la demencia completa. Estuario venerable. Si me vistiera con su cuerpo, si la dicción de mi lenguaje tropezara con la seguridad que da la escasez de la edad, si mi lengua escalara bien alto sus inexplorados senos, si mi boca pronunciara palabras exactas para enamorar a una de estas ingenuas hechiceras.

Gástame la billetera como si fuésemos enemigos. Cántame con tus sutiles ruiditos al hacerte el amor, permite a las palmas de mis manos sentir el palpitante cuerpo en desarrollo de tu piel. Déjame solo con tu sonrisa y tus labios de fatalidades futuras y regálame una noche cada noche. Vacíame, regálame la vacuidad que da el amor hacia una Nínfulå como tú. Enciende la flama de los cuerpos friccionados uno contra otro, hiérveme, fúndete conmigo entre las sábanas, ahógame de besos irreverentes, vuélvete prostituta por una noche y regresa a tu estado virginal mañana por la mañana. No prives a un solo rincón de mi cuerpo de tu saliva de cereza, fresa mística. Extrae ese sudor noble que sólo tú puedes esparcir sobre este Jardín de Delicias como un rocío de primavera, bajo el ardiente cuerpo de una amante que irradia como un sol y me broncea todo el cuerpo. Busquémonos con las manos los cuerpos, que yo me encargaré de enamorarte, por esta noche, con la acupuntura de mis dedos, con el mantra jadeante y sin horizonte, con mi cuerpo como ofrenda viva ante ti, diosa mujer. Tómame esta noche y mátame con caricias, de esas que condenan el cuerpo y el alma. Yo miraré tus ojos grandes y perfectos, llenos de lujuria y desconcertados, ingenuos y sin saber donde fijar la mirada por no saber que sucede. Sientes un placer nunca antes experimentado y te maravillas por eso, el volumen de tu jadeo baja pero tu éxtasis se eleva potencialmente y no entiendes que sucede. Tus ojos muestran desconcierto y ansiedad de no soltarte de mis ålas, de continuar sin saber realmente que te está pasando. Ves el cielo, ves a Dios. Ves al placer como un todo, como el conjunto de conjuntos, como una paradoja resuelta, como una niña indefensa que ha matado con sus pequeñas manos a un dragón enorme, con su cuerpo en vías de desarrollo me has hecho un hombre lobo, a la luz de la luna de tu boca.

Jamás me detendré. Vale la pena la pena eterna por tu sonrisa nunca antes conocida y nunca otra vez como esta noche. Mañana yo estaré a la sombra de una diosa más y tú... tú serás una niña inocente, una colegiala otra vez.


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Vacío, pudriéndome solo en este manicomio que llaman casa, no sé que busco y no encuentro nada, no sé si dormir o sólo soñar o asearme... no sé que es lo que he conseguido en estos últimos días. No me interesa la poesía como vehículo para enamorar, quizá para asesinar tenga más habilidad con los dedos que para dar vida.

Busco una vida, en algún sitio, lejos, quizá ni siquiera sepa pronunciar el nombre de mi nueva casa, quizá este más cerca de la psicosis que ayer... eso quisiera. Para qué hablar de Demonios o de Dioses o de sexo si nosotros mismos podemos convertirnos en Dioses, en Demonios, en Sexo. Hagámoslo, seamos mentirosos mientras estamos despiertos, ignoremos lo que realmente somos y minimizemos a cero nuestros sueños verdaderos. No permitamos que la sinceridad nos comprometa con las autoridades. Seamos espectadores de los triunfos de otros y admiremos a los que nos ven como imbéciles. Escribamos de cosas vanas y memoricemos el Himno Nacional que para eso hemos nacido, para divertir a otros con nuestra muerte lenta, prolongada.

¿Quieres que sea franco contigo? No vale la pena estar aquí, leyendo algo que ni siquiera entiendes, ni siquiera alcanzas a entender el dolor propio y pretendes hacerlo con el mío. ¿No sería mejor preocuparte de tú propia historia y dejarme a mí con mis depresiones en el fondo de este excusado llamado vida real? Porque insisto en escribir a una audiencia carente de juicio, de ideas claras a cerca de sus propios odios. Tan alejada de sus propios placeres que ya hasta los han olvidado y no saben si, en algún momento, quisieron acostarse con su hermana o asesinar a su profesor. Ya no entienden de política contemporánea y aún creen poder con sus propias políticas de vida. ¿Quién las tiene? ¿Quién en su sano juicio acepta reglas, incluso de sí mismo si no es para agradar a alguien, incluso a sí mismo? Y cuando creemos que podemos ir en contra del sistema nos acordamos que es ir en contra de nosotros mismos y nos quedamos sentados si pensar dos veces en "puedo ir en contra del sistema porque, aunque yo forme parte de él, me ha debilitado y humillado muchas veces. Y si ir en contra de él es ir en contra de mi persona, entonces me quitaré la vida, no a la manera de Neron Kaisar, quizá sea mejor la manera de Althea Leasure, si, quizá si sea bueno descuidarse un poco más y volcarse hacia las delicias de lo no permitido.

Ya hay que levantarse, ya amaneció y yo aún con mis pecados escurriendo de mi boca, tirados al rededor de la cama. No sería nunca un buen Hijo Pródigo, quizá sí regrese a casa, para mirar dos veces a las sirvientas y sonreír con maldad.

Y como se habrán dado cuenta mis fieles seguidores, hoy mi escritura es muy tosca, no tiene alma y se siente hasta sin latidos. Pero así he querido escribir hoy y

¡Que se joda el mundo, me vale madres!


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Ese es mi modo, así luzco con las manos enfurecidas y ya mi alma esta siendo devastada por la duda nuevamente, no hay silencio, aunque dentro de este tumultuoso atropello existe una quietud sangrante, doliente, astillada. Déjame acabar de abrir los ojos y después matémonos gustosamente. Ya mis alas no conservan el tibio tacto de la vida, están bajo cero, en la penumbra inmaculada del umbral de la muerte. Demente, de la raza de los bipolares, ausente de sentimientos, duermo mientras celebro las festividades irascibles e imborrables. Manchándome con sudor producto de la nada, perdiendo la vista por un éxtasis tan puro que no está hecho para degustarlo aquí en la tierra.

¡¿Qué es?! ¡Descúbrete bestia negra!, Deshazte de toda la hipocresía que es monarquía en tu cuerpo, ya no grites con lenguas afiladas como hojas de afeitar, ya no mires con esos ojos inundados de desdicha, de autosatisfacción inmunda. No eres ni tan mala ni tan exacta como pareces, porque insistes, no te temo. No. Después de conocerte así no te temo. Pero yo, Åzael llameante, otoño de dios, embrujo de pueblos inhabitados, agua congelada, fotografía sin fecha ni dueño, trueno de la noche sin ojos, del temor sin origen, luna de día, austeridad honda, voz hueca; yo seré caníbal enamorado. Parpadea aunque ya no veas, mejor, estúpido titiritero, sácame los ojos, explótalos con la maldad más pura, con un llanto melancólico y una melodía de Elend en mi mente iré desangrando pacientemente hasta que sobrevenga el tierno infarto al miocardio y caiga aún más abajo de lo permitido. Buena suerte para los insectos que han de deleitarse con mi carne y dichoso el viento que esparza mis cenizas. Dichoso tú que lees mis dedos, dichoso ese pasmódico estado en el que se petrificó jesús y con él toda la avaricia del mundo, dichosas mis amantes de mil vidas, en mil infiernos, de mil nombres; dense a todos los demonios que encuentren y tal vez pronto mueran como yo.

¡Espárceme con tu luz radiante y refleja sobre toda la tierra la sombra de mis pecados más deliciosos! Descubre la calumnia detrás de mi suicidio, detrás de mi agujero en la garganta. Escucha en silencio el silencio de mi ausencia.

Desata lo más perverso que escondes desde hace muchas noches. Sírvete el mejor banquete este último día de vida, OH! Åzael Maldito, y abandónate en la lluvia narcótica de Venus. Muere de una sobredosis y, aletargado, habla y suplica por todos los que amas... ya no importa, eso también fue una mentira desde el principio.

... y habló el Ångel idealizado y con su voz infinitamente tierna cerró sus alas a mi al rededor, curó fracturas muy expuestas y cauterizó con decencia y sencillez un gran número de heridas que no paraban de llorar. No necesito entregarle mi vida y adorarle eternamente, los amores peregrinos son los más inolvidables, y siempre hay uno que jamás pasará, estará ahí ese Ångel omnisciente, omnipotente e idealizado en mi Maniaco cerebro. Ahí estará, nunca mío, nunca posesión helada, inmóvil, envejecida... siempre alegre, siempre dichosa, siempre una voz armoniosa que me otorga un frío distinto, un frío de luna de invierno, de infierno finalmente... Jamás el oprobio de la dicha será completo, nunca con un solo cuerpo, por eso la felicidad muta al alba.

¿Importa morir? ¿Importa llorar? ¿Importa estar ahogado en sangre y calumnias? Es probable que ya no importe ni sufrir, hasta eso harta, desespera y crea un habito aburrido. Someterse granítico y dispendioso, hurgar en el cesto de los sueños y no encontrar ni el cesto, pagarle al humano decorosamente con el mismo arrebato de ira, vivir con denuedo hasta las miserias más insufrible. Y habiéndose quejado de todos los dolores una sola noche y amanecer con otra sonrisa idiota se sentó a escribir. Que mal que mis puños se abrieron y comenzaron a escribir, que los ojos no griten porque, en poco tiempo, no escucharemos ni una sola excusa. Veamos a donde nos lleva este corredor, parece que alguien está allá adelante, quizá es sólo un espejo, Bãrûkqãlal que así sea!


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Tengo tieso el pulso, mis muñecas están inmóviles, duele. Es como si alguien me detuviera y quisiera que no blasfeme, pero creo que esta noche violaré todos los códigos que me están deteniendo. Esta noche liberaré a todos los brujos de mis uñas y les permitiré caminar entre las oraciones que dibujo con mi sangre. He estado ausente de mí miso durante muchos días y no recuerdo, triste fortuna, el júbilo del asesinato poético. Dejo en mis manos las voces de los demonios y de los Ångeles, ellos les llevarán por los empedrados linderos de mi mente, saben donde está cada pena, cada fracaso y cada disculpa falsa. Saben perfectamente que la lucha entre lo cuerdo y lo diabólico es en realidad un acto de cópula sátira y no una lucha siempre concebida al disolverse el manto estelar.

Siento que mi fortaleza es muy poca, es probable que la muerte me esté abrazando, es quizá que la muerte me esté violando y me quite de a poco la poca vida que me queda. Me siento extraviado del mundo, de sus placeres y he guardado como un buen recuerdo el vuelo de aquel águila, ahora que lo pienso mejor es más dulce odiar que volar... satisface más, o por lo menos mis pensamientos están más ocupados cuando estoy enfurecido o cuando la idiotez se me presenta vestida de vida... sin duda, satisface más.

No he descartado la posibilidad de que esta vida sea una escena no incluida en el film original, un track que jamás se grabó o quizá una frase que nunca salió de la boca del idiota que me ha descrito. Sea así o no yo desafiaré la divina letra y los valores más aceptados con mi mente pervertida; dije hace tiempo que la única luz real era la que desprenden las llamas del infierno, pues bien ahora creo que la luz obscura es más guía que todos los dogmas actuales y futuros...

No seré presa de nadie y a nadie liberaré porque ninguno es tan maquiavélico aún. Todavía temen y no saben decir 'no' a lo que duele. ¿El amor duele? ¡Mentira de Dios! El amor existe sólo como un concepto, nunca como un sentimiento; es más un choque bioquímico del cuerpo que algo por lo cual valga la pena dar la vida... no volveré a caer en ese juego, pues he crecido creyendo en lo bueno también como un dogma, cuando en realidad es sólo una opción de un dilema personal que será resuelto con una decisión siempre equivocada... por eso no los libero pobres miserables, porque aún ven en el cielo una sonrisa, aunque la lluvia que les de sea orina y bailen felices sin dejar de reír, como si esto fuera vivir, así parece. Yo no.

¿Y qué si me derrumbo cuando otros levantan la cabeza? ¿Y qué si fallo diez mil veces? ¿Y qué si olvidé maldecir a la vida anoche? ¿Y qué si los peces ya no cuentan esas historias tan interesantes? ¿Y qué si vuelvo? ¿Quién hará caer ejércitos troyanos por mi presencia? ¡Di quién! ¡Di quién hará volver todo lo que he perdido con el paso del tiempo!, es absurdo... vivir es una de las cosas que ya no hago tan frecuentemente, me resulta muy cansado... me placen más otras cosas.

"...diles que he vendido el huerto, que ya la siembra era muy infiel y que es mejor dar pie a la modernidad. El ingeniero que planea la construcción habló conmigo, yo creo que tiene amor por esta tierra, sabes... escuché ayer mientras limpiaba mis suelas que su padre y su madre nacieron en el pueblo de Genaro, el de las vacas..."

Y continuó hablando de los beneficios que esta obra traería, no sólo al pueblo, sino a él mismo. Y conforme se iban haciendo cenizas aquellos veinte pesos se fueron acabando las palabras y llegó la noche. Hora de ir a dormir, por lo menos hoy tenía un sitio donde hacerlo; al iniciar el gran proyecto -como solía llamarlo- quién sabe siquiera si seguiría viviendo en Querétaro. Será mejor así, bueno... no lo sabemos aún, ya lo veremos.


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Jamás alcanzará lengua humana el descomunal amor hedonista hacia ti misma. Jamás sabré cuan grande es tu amor por ti misma, por tu frescura y desconocimiento, por tu descaro de ser perfecta, por tu destructiva belleza, por tus gestos que nunca verá nadie y al mismo tiempo todo el mundo, el submundo.

No sabes que te está pasando, es inútil buscar al fondo del espejo, él nada sabe decir, solo te devuelve tu intensa serenidad, tu apabullante divinidad, es el mudo juez y parte, testigo y victima, victimario y ejecutor de este que debe ser un crimen y deberías de ser juzgada como una diosa, sometiéndote por completo al rigor de la justicia de nosotros los nunca conocidos, los que quisiéramos haber nacido agua o luz... quizá la única forma de tenerte sea así, en un poema siniestro, indescifrable.

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En que segundo debo de morir? Cual es el instante en el que la tierra reclamará por mi cuerpo y en que los gusanos se fundirán en mi carne en un abrazo desesperado. En que momento es cuando el sol ya no enrojecerá mis mejillas y la luna ya no me dirá al oído que tengo que escribir y que de esta insanía no hay escape sino hasta dormir para siempre. ¿Quién me tiene que anunciar la llegada de la muerte? ¿Llegará a tocar a la puerta decentemente, con una voz tenue que haga sentencias breves a cerca de mi pronto final? ¿Llamará al teléfono con susurros como morfina que me pondrán eufórico? ¿Tocará por mi ventana y al abrir las cortinas guindas no habrá nadie, pero habrá dejado una nota de condolencias en la mesa del comedor? ¿O llegará ruidosa e impredecible, como ráfaga de explosiones violentísimas?

Más de mil formas de morir tengo memorizadas, con planos y mapas corporales, con carreteras y tesoros escondidos en la otra vida. Cada tarde, al abrir los ojos, pienso en las mismas cosas, y veo a la misma gente triunfando con sus mismas mentiras, sonriendo de las mismas vulgaridades, consiguiendo éxitos de éxitos de otros. Cada tarde observo por mucho tiempo el techo de mi habitación, es igual que ayer... nada ha cambiado. Sigo en una amniosis serena que me clava cuchillos en los párpados y cercena mis genitales con filosos machetes aún rojos, fresquecitos, recién creados en hornos de mil grados. Sigo con los brazos atados y los pies inservibles. Sigo con el cerebro en formol en una vasija oxidada y sucia. Sigo lamentándome por las mismas cosas y sufriendo las mismas injurias que me escupe incansablemente la vida real.

Satanás, padre de la maldad y de los enfermos y pobres débiles, tú que has vivido en el inconsciente del hombre desde que se supo hombre, tú que alcanzas con tu perfume de nínfulas hasta el espacio más alejado de todos los dioses benévolos. Satanás individual, padre y madre de mi poesía, experto en lujuria y soberbia, en elegancia y pena, en sufrimiento y abandono (porque tú también fuiste abandonado vilmente) Satanás, inequívoco invitado a mi casa y administrador de mis pecados, que los vas soltando de vez en vez, guerrero sanguinario y amante tierno, que provocas la sonrisa en los rostros inacabados cuando les haces el amor, haces que vean el paraíso y que les de tanta repulsión que lo vomiten apenas respirar una bocanada de hedor en el. Satanás, tú que sabes de verdades y sabes de insatisfacciones, tú que no te rindes y cada día afilas tus cuernos de rubí con una sonrisa sátira en los labios; poderoso y siniestro, ahora me doy cuenta de que Dios es un voyeurista enfermo, un despreciable ser que domina al mundo y la gente piensa que eres tú. OH Infiernos! Si tu gobernases esta tierra entonces no quisiera irme de ella y sería por siempre joven, y mis alas no se derretirían como lo hacen ahora, y mis colmillos estarían en los cuellos cortos y trémulos más de una vez al día, pupa en mis fauces con toda la dulzura y el cuidado que merecen. Si tú fueras el supremo gobernante de todo lo que hay aquí sería como dice otro poeta:

Seria tot un detall,
tot un símptoma d'urbanitat,
que no perdessin sempre els mateixos
i que heretessin els desheretats.

Seria fantàstic
que guanyés el millor
i que la força no fos la raó.

Que s'instal-lés al barri
el paradís terrenal.
Que la ciència fos neutral.


Si tu mano estuviera puesta sobre todas las acciones que nos distraen, entonces el que estaría escribiendo aquí sentado, en soledad, con la cara pálida y el frió sería un exitoso empresario con olor a mierda y quizá hasta sonreiría al escribir una alabanza a su impotente Dios. Y sí, sin duda el Dios que aquí reina es todo poderoso, por eso estamos en la agonía, en el quebranto, en la depresión individuada, en el rechazo descarado de las luciérnagas que espío sin vergüenza. Este encanto de la vida se esta escribiendo con sangre de inocentes degenerados y santos lujuriosos.

Es sorprendente la hipocresía de las divinidades del mundo, que hacen creer a la gente que se postran ante un ser benévolo y con amor en su plenitud, cuando en realidad, lo que están adorando es a un dios hediondo, pestilente y grotesco, panzón y ampuloso, y ha convertido a este mundo en una maqueta de estúpidos analfabetas, gente nacida para quemar toda esperanza de ensalzamiento de las fuerzas obscuras, de la maldad innombrable... enviados para el sometimiento de la raza de los hombres, para que jamás se deleiten con lo realmente excitante, que va mucho más allá de los placeres de la belleza del mundo físico. Lo que realmente engrandece al alma malévola de nosotros los hijos del mal. Los no-hombres, bestias sin pelo y con ciertos modales. Nosotros que nos disfrazamos, los rasurados, los rechazados, los pequeños, los inservibles, los aislados, los anacoretas, los gregarios, los extraviados, los diluidos, los reyes de la nada, los Judas, los valientes internos, los que viajan por una eternidad hacia si mismos, los alados cornudos, los de piel transparente, los marginados, los de mirada hundida en el suelo, los que ríen a solas, los que nunca dicen su verdadera identidad, los mal nacidos, los experimentos nunca terminados pero enteros, sólidos, inteligentes y con un aroma que siempre hace brillar los ojos de las lobas... para que la tierra siga caminando hacia su entierro...


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Ahí vamos una vez más, vete de una vez pues ya llegó otra vez el imitador de ser humano. Vete porque aquí no hallarás más que desolación y sufrimiento agonizante, y eso no es lo que necesitas ahora.

Veamos pues otra vez en la hondura de mi abismal individualidad… de mi dualidad disfrazada perfectamente con 70 estacas por minuto en mi pecho. Dejaré esta vez que mi cerebro se funda con mis miedos? Daré por terminada la audición para esta puesta en escena? O vendrá la bienaventuranza de la horca en la nuca, certera y confiable…

Que pasará? Siento que el sentido de este andar se ha perdido hace tiempo y aún no encuentro un sendero aunque sea de espinos y vendavales de arena que cortan la piel. Y ni me digas que me entiendes y que pasas por lo mismo, pues serías un imitador solamente, un doble de esta natural soledad que ya de por sí es bastante para tan poca vida que ha pasado.

Hagamos música para morir, hagamos música para el dolor inmitigable, hagamos música para alabanza de la desesperanza, hagamos música con sangre escurriendo de las cuerdas, hagamos música con pocas notas, sin cambios impresionantes, sin sorpresas de ritmos nuevos, sólo música maldita que nos quite el aliento en la primera nota. Hagamos música el amor del modo más blasfemo, a ver si así la ira de algún ser invisible se desata y nos mata a ambos en el acto mismo de la concepción de una lágrima. Hagamos música para eso, para llorar, hagamos música para que los ojos se mantengan enrojecidos, hagamos música que no moleste, que no aturda, que no sea música, hagamos música para nosotros, sólo para nuestros oídos que sabrán que esas notas, tan calladas y sin gracia, son el sonido de nuestra vida en decaimiento. Hagamos música que suene a tumor maligno, a infarto al miocardio, a deficiencia cerebro-vascular, a suicidio… hagamos música que se disuelva lentamente cada vez que se toque, hagamos música que se bañe de noche, que no tenga luz, hagamos música que sea desaprobada por mis seres más queridos, hagamos música para adentro, hagamos música, dejemos nuestras facultades mentales tan pobres y hagamos música, que nadie, de cualquier modo la va a comprender.

Digamos algo que sea imborrable y dejemos que las maldiciones caigan sobre nuestra cara desnuda, será entonces cuando sonreiremos, será entonces cuando nuestros dientes, tan olvidados se muestren para sonreír. Dejemos que las arpas y los insectos se arrodillen a componer una sinfonía tan degenerada que nos estallen los oídos y que nuestro olfato sea interrumpido en un solo ruidito; pero sólo el nuestro, los demás no importan, ellos están bien. No hagamos tanto aspaviento de esto. No merece la pena sentir pena por nosotros, cierto?

Mientras eso pasa yo sigo vivo… que lástima! Pensé que uno podía morir realmente si se sentía muerto por dentro, pero eso no cuenta, muerte es muerte, no es una estúpida concepción poética de muerte interna. Muerte es nada, es ninguna explicación, muerte es cero poesía, es no música… bueno quizá la muerte tenga su propio sonido. Muerte no es describir nuestros miedos y arrojar por la borda nuestro razonamiento con un par de cervezas… porque muerte es morir y ya. Sin dar explicaciones a nadie, es huir de casa y jamás regresar (y con toda la contundencia que esta palabra encierra: JAMÁS).


…y sigo vivo… que tormento!!!


Como bien dice Ernest: “Tengo lo que merezco: vida”, y si ya lo cité en algún otro lado, que me importa.

Y mientras siga vivo seguiré siendo abominable, despreciable, irreverente… que más puedo hacer? Creerle a un extraño? Ir por ahí fingiendo que sé vivir, que sé que hacer cuando la vida no parece que lo sea en ningún momento?

Pero no puedo más que seguir escribiendo, suspirar hondo y continuar hasta que esto se acabe. Ojalá sea pronto, ya no encuentro divertido ni el suicidio.

Ya no puedo sentir más vacío, no es posible. Ya los sitios en mi alma están inhabitados, todos y cada uno han sido abandonados… nadie mora en mi realidad, sólo la música perfecta de los condenados a muerte y yo, pero no hay quien por lo menos finja interés en nosotros. Y aunque así fuera, que importa, nunca entenderá nuestro abatimiento ni hará nada para resanarlo… que si, si hay cosas que podrían cubrir un poco esas grietas y disimularlas si, claro que las hay, pero con esta debilidad es muy poco probable que se presenten ante mi, cada vez veo mis sueños más lejanos de mis manos. Ya vendrán para otros, ya vendrán… que sean otros los que vean materializado esos llamamientos a lo prohibido, que lo hagan bien, no hay porque envidiarlos… hay gente que nace para pelear, yo en cambio he nacido para sumergir mi rostro bajo las cobijas y llorar mucho.

No te lamentes, no es algo que deba importarte, seguramente tú tendrás penas por las cuales has de sufrir, lárgate y ve a sufrir por tus propias cosas, déjame a mi con las mías que así por lo menos no irrumpes mi música tan monótona que tanto bien me hace. Yo y mi desolación. Si fueras mujer ya te hubiera hecho el amor de la manera más inapropiada, censurada por todas esas mentes prohibitorias. Pero eres sólo música y yo soy sólo un hombre… no hay mucho que hacer, no es así? Y aunque sea desdichado al tenerte y reverenciarte  sin tenerte realmente, que importa, sólo estamos tú y yo, que más da.

No demos justificaciones de nuestra agonía, no expliquemos porque no salimos de nuestro embrujo que nos mantiene tan apartados del resto de los muertos.

Para qué entonces nuestra estancia aquí, quién decidió que nuestra casa iba a ser tan oscura y nuestros ventanales tan derruidos? Quién nos puso frente a frente y nos ha venido a alegrar tanto nuestra estancia, aunque esta alegría sea sólo nuestra, nadie más la verá porque no es una alegría de sonrisas y euforia, no. Es una alegría de dos intrascendencias detenidas en el vertiginoso paso del tiempo justo ahora que estás aquí y me abrazas con tus cantos. Es una complitud que da gusto sentir, pues por lo menos se sabe uno de la mano con la música más hermosa de todas. Eres todo lo que tengo.

Tú sigue tocando amada mía, tú sigue tocando tu melodía tan blasfema mientras yo sigo derritiéndome del odio tan inmenso que me tengo a mi mismo. Tú sigue con tus notas y yo seguiré con mis gritos que no se escuchan, que se leen, gritos tan increíblemente desesperantes y tan mudos que sin los ojos no los podrías escuchar. Tú sigue, yo aquí estaré sentado esperando pacientemente la muerte, no te apures. Tú sabes que eres lo único que tengo, así que sigue, sigue dándome más razones para continuar en este plano.

Hubo un tiempo en que escribía de la luz y los enamorados, hubo un tiempo en que mis dedos no estaban envenenados y sabía alabar y rendir tributo a la belleza de las hembras… hubo un tiempo en que sabía del arte de la poesía como medio para subsistir… y créeme, también, alguna vez, estuve enamorado y vestía ropa de enamorado y comía cosas de enamorados, y consumía droga de enamorados, y hacía el amor como enamorado, y hablaba con un tono de voz como ese que usan los enamorados, y supe qué era reír y dejar de reír por amor. Ahora no. Se ha terminado hace mucho tiempo ese rol. Fue bello? Que importa si lo fue, ya no existe.

Hubo un tiempo en que sabía que era sufrir por un amigo, y llorar por un amigo, y dar tu tiempo por un amigo… supe qué era levantarse y saber que la vida ahí mismo se podía acabar porque alguien sabía quién eras y tú sabías quién era ese que estaba ahí. Supe qué era no preocuparse más que por las cosas que, ahora que ha pasado el tiempo, me doy cuenta que han quedado tan atrás, tan arrinconadas en el desván, tan encerradas en una caja sobre otra y tan selladas. Supe que era un amigo y ya no hay más que hacer, ya no hay soledades tan divertidas como aquellas ahora. Se ha terminado hace mucho tiempo ese rol. Fue bello? Que importa si lo fue, ya no existe.

Hubo un tiempo en que sabía que era un reto difícil, sabía que era dar el 200%, sabía que era vivir velozmente. Hubo un tiempo de desafíos y de productividad, de cosas por hacer y archivos con mi nombre. Hubo un tiempo que tenía tiempos definidos de ida y vuelta a casa. Hubo desencantos y éxitos (evidentemente más de lo primero). Hubo, dice mi hoja de vida, personas y lugares que le dieron más importancia a mi presente y futuro que yo mismo, ja! Increíble pero así fue. Hubo un tiempo que no supe que podía decidir el futuro, ahora lamentémonos, pues ese tiempo es pasado, no presente (si uno pudiese empezar todo otra vez…) Se ha terminado hace mucho tiempo ese rol. Fue bello? Que importa si lo fue, ya no existe.

Y el tiempo ahora es muchas cosas, menos felicidad. Ahora que me doy cuenta que no soy dueño ni de mi propio presente me siento peor.

Y que va a pasar? Qué estaré escribiendo en 10 años? mmm… es fácil: hace 10 años me preguntaba lo mismo.

Tendría que pasar algo verdaderamente inconcebible para que todo eso que ya no es sea desplazado por alguna realidad actual que llene eso tan invaluable; francamente no creo que suceda nada de esas dimensiones. Nada.

Así que estaré por aquí otra vez pobres lectores, demostrando mi naturaleza gibránica, regalándoles lo único que se regalar: deplorables palabras que no engrandecen más que a mí y a mi amada musa.


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Es hora de tomar las maletas otra vez y largarme, sólo que esta vez el viaje será más largo y ya he partido desde el día de hoy. Mi cuerpo sigue aquí, pero mi ánimo ya no lo habita. Sigo pisando las mismas huellas de ayer, pero el odio y la miseria se han sentado a la mesa y han conciliado una tregua. He puesto en duda todo lo que veo, todo lo que escucho, todo lo que sé y he aprendido, todo. Cuando despierto y me doy cuenta que todo es una mentira, que todo es un teatro; cuando salgo un par de minutos a la calle y observo pausadamente todo al rededor, me doy cuenta sólo de una cosa, un patrón, un modus vivendis, una línea de producción de seres humanos, sólo veo un guión y una explicación a todo esto:

La Mentira

La mentira es tan común que hay veces que ya resulta dificil saber en que creer. La mentira es descomunal en cada centímetro de realidad que durante toda mí vida la he creído real, pero no, es mentira.
La mentira, el engaño, la verdad maquillada como puta, convirtiéndola en una ramera al servicio de la gente poderosa y con la inteligencia suficiente para contar con un mentiroso empleo, engañosamente bien pagado y disfrazado de vida. La mentira alcanza dimensiones sobervias, se filtra tan tibiamente por nuestros sentidos a diario que nos resulta dulce, refinada, idílica. La mentira ha ocupado un lugar tan preciado en la realidad que le ha arrebatado judiamente el trono sin preguntas. La mentira mueve al mundo, la mentira es tan astuta que se miente a sí misma y dibuja ante nuestro cuerpo desnudo frente al espejo una realidad falsa, sólo real en las purificadas playas de la mentira.

La mentira ya no molesta, divierte. La mentira ya no se cuestiona, se acepta. La mentira ya no es una enemiga de la fe, es su escriba. La mentira no tiene que fingir, es tan natural y aclamada que se toma como palabra de dios. La mentira no detiene, permite. La mentira no destruye, pospone. La mentira no envilece, glorifica. La mentira no hace daño, quienes han besado sus labios gozan de perfecta salud. La mentira no es malévola, da brillo a los ojos. La mentira no abandona, no causa conflicos mentales, no preocupa; la mentira actúa su papel de un modo Garriquesco. La mentira es aclamada por las multitudes como un mesías. La mentira surte efecto inmediato, causa euforia. La mentira nos ha dado cobijo, alimento y calor de hogar. La mentira se puede cuestionar, pero no se puede negar nunca. La mentira trabaja siempre, pero no trabaja nunca. La mentira es falsa, eso hasta ella lo sabe, por eso al ser mentira en si misma resulta verdadera. La mentira habita en nuestros hogares y se sienta a la mesa a platicar con nosotros.

La mentira está en el aire, flota al lado mio y al lado tuyo en este preciso instante; siente su caricia pervertidamente ingenua, siente su simpleza, siente como sus manos te acarician el cuerpo calmadamente, siente como entra por tu cuerpo y sale sin pedir permiso, y vuelve a entrar y se escapa y regresa y parte, vuelve y huye... te hace el amor justo ahora, tan de pronto que ni siquiera adviertes el orgasmo. La mentira no causa guerras, las reprime en el corazón de los hombres, las detiene. La mentira parece tan verdad que hay que pretender no haber sido testigos de ese crimen, pero lo somos. La mentira dignifica al hombre. La mentira termina por convencer a las beatas a tener sexo oral. La mentira resuelve la vida. La mentira no seduce, la mentira no danza una danza ritualista, la mentira no simula un roce, la mentira te viola sin más.

Alza la vista, en verdad! Alza la vista! Observa, no, no sigas leyendo! Observa, ssshhh, silencio, baja un poco a la música, escucha... escuchas? Eso que escuchas no es silencio, es mentira.

Ahora que me doy cuenta de que todo lo que me rodea es un teatro y no soy parte del elenco, es cuando he decidido no recibir la mentira ni permitirle mi cuerpo, ni besar sus labios, ni acariciar sus senos, ni lamer su rostro, si no a mi modo, sólo así, a mi modo. Ahora es mi mentira, ahora es mí propia realidad mentirosa en la que viviré feliz.


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Voz lunar, amenaza de danzas inconcebibles, esperanzadas en la huida eterna hacia un paroxismo vastamente erótico, asfixiante. Rituales nectámbulos, grises, con un espejo en el cielo; léxico hablado cuando dios no nacía aún, cuando empecé a reir satíricamente de los vástagos del cielo y de la tierra. Voz seca, desértica lengua sin vida propia, sin luz propia, sin aliento. Endurecida mirada, más triste cada mañana, conociendo la desesperanza y melancolía más desconcertantes. Vela ambulante, funeral en...


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Con las manos pesadas, con los párpados en la mitad de los ojos, con los pies desvanecidos, con los oídos apenas capaces de trabajar, con la garganta nublada, con la lengua en el techo, con las piernas apenas funcionando, con el cuello hundido, con prisa, con sed, con la náusea que viene después de la culpa, con las sienes atravesadas por una estaca, con tantas ganas de hundirme, con la esperanza cayéndose de mis bolsillos, con el feroz disparo besando la frente, acariciando el encéfalo con tibia gracia, con la cara roja y la puerta cerrada, con las pupilas estalladas, formando estrellas y planetas, con el cielo encharcado, con la casa sucia, con el teléfono sonando, con las canciones como costras que jamás sanan, con una más a diario, con ruido para que la bala tenga un buen viaje, con sueño también, si, sueño... calma... anedonia... indiferencia... cómodamente insensible... con ropa mojada, sin ánimos de tapar la vergüenza, sin nadie para enseñar, o de quién aprender, o a quién provocar para que huya, no hay jardines, ni animales anunciando una nueva estación, no hay paz que compartir, no hay unidad, no hay gracia, he ido tirando por la carretera toda la evidencia que pudiera ayudar, pero he ido recogiendo los testimonios mentirosos, y los he oído, y los he leído, y los he pegado con las demás en el mapa de odios de mi pecho, una canción más y una línea más en el texto, nadando sin cuerpo siempre, guardando lo mejor para el final, esperando que algo realmente sorprenda, dándole oportunidades inocentes al violento disparo de 30 grados por la garganta, parado en la orilla del mundo todos los días, todas las noches regresando sin vértigo, sin miedo, pero con náuseas otra vez, por la culpa de seguir vivo, bajando todos los días, llevándole en desayuno envenenado a diario al demonio, arruinado en la cima del mundo, mostrando afanosamente la tumba para que nadie la mire, fatigado... flotando en la tierra con la cabeza cansada también, esperando que la bala salga por el otro lado, pero está tardando, parece que no lleva prisa, ¿cómo puedo decirle que yo si?, le hablaré con el lenguaje de los asesinos, para ver si así apura el paso. Vayamos por la parte del bosque que no revela el color de la boca, esperemos a que el sabor sea la única pista de lo que nos pasó. Luego de ocuparnos del alma, lo mas sublime es el cuerpo, hay que reírse porque el cementerio inauguró hoy por la mañana. No permitas que esos listones nos miren a los ojo. Permite que sean sólo los ojos lo que observen. No hay alma ni espejos ni tampoco hay pendientes en mi lista. Grítame cuando llegues, pero solo al oído izquierdo que es el que anda bien. Puentes hacia el tejado de la granja abandonada en la mitad de la vida. Linaje oculto, grupos de gente al rededor del cuerpo, apostando por la hora de la muerte. El mundo visto con los ojos de los muertos. Gracias por las cartas que no enviaste. La suma está mal, no hay números en las lágrimas. La industria de la fe deja mucho dinero, porqué no hay gente que se arrodille entre la arena y la bahía. “Este mazo clavará bien, me alegra haberlo traído”. Yo tampoco quería crecer y aquí estoy. En el desierto helado, caminando sin saber a donde ir. Junto de este escombro me acurrucaré, con mis semejantes los perros. Dios perro, animales con ojos que si miran, con las patas saludando corteses. “Nunca creí en la guerra soldado”. “Hoy no iré a clases, mejor le daré sentido a mi vida... o si iré?” Oigo el oriente y creo que también con ellos baila la muerte. Nadie perdona desperdiciar las palabras en el mundo imaginario que he creado sólo para los que entienden a la gente sin luz. Estoy cansado de ser engañado, será mejor que vea cuanto dinero tengo en mi alcancía. Con respecto a la vida real, preguntemosle al primero que nos llame por nuestro nombre.Cuarta vez que me equivoco con esto de suicidarse. Presentad a todos los seres bondadosos que me los comeré en sopa. Yo también puedo confesar mis atroces acuarelas, pero hoy no. Dicen que la lluvia de estrellas durará lo suficiente para tomar una siesta. Hermanos perros. Esperen un momento que me habla Dios, veamos que necesita ahora. Esa señora soltó a llorar mientras veía como se le iba su nieto, su único familiar vivo, a estudiar a los locos al norte del país. Entra, desvistete, apaga ese cigarro, odio que fumes cuando estoy yo, no me hables de tus hijos, ni de tu drama familiar, no comiences a pensar mucho, no hay tiempo para eso, yo también me he volado la cabeza con la escopeta, la que estaba en la entrada, así que si me distraigo mientras bailas no temas, ya me ha pasado antes. Ya lo ves, aquí no hay ideas coherentes, amada pared, siendo así de pequeños los corales 1,2,3,4,5,6. No hay que esforzarse mucho, en realidad no hay que pensar tanto, no hay porqué temer, no siento ganas de suicidar el alma nuevamente. Entrando al territorio minado trato de no dejar centímetro sin lamer, aunque se me acabe la saliva... habla Nacho.


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Toma una fotografía, pues para que este momento se vuelva a repetir, tienen que moriri diez aves fenix.


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No Björk, ahora no quiero cantar contigo, ahora necesito escucharte, ahora necesito que tu seas la que vaya platicando las cosas que pasan dentro, sin revelar lo de afuera. Cántame mientras yo toco música que no tiene ritmo, ni tiempo ni tampoco melodía, son canciones, como sabes, hechas con diez mil notas silentes que corren como ríos encima y debajo de mis letras. Yo sigo escuchando, hoy no quiero acompañarte con tu dolor, hoy hay que ser un espectador de tu pena, y protagonista de la realidad que me toma de las orejas y me chilla fuerte que no es una vil ramera la verdad, es una bala que me espera impaciente en la recámara.

Hoy no hay plática con mis demonios, se fueron a la cama desde antes que te viera, y te vi, y les llamé con rugidos que se agolpaban en mi pecho como pelea de bisontes, como las fauces del caimán intrusivas, de rapidez invisible, como aullido lejano que auyenta a los brujos y a los beatos a sus madrigueras, así les llamé, pero no respondieron, y estuve solo frente a la génesis del más corto sueño, del más dulce acurrucamiento. Me dejaron a mi suerte bastardos idiotas, yo que les doy agua y pan suave, yo que danzo para ustedes cada luna nueva, yo que abro bien los ojos cuando hacen sus acrobacias y agudizo los oídos cuando cantan... me dejaron solo. No sé porqué pero ese desfile de ángeles abre una viñeta cada vez que pasa por aquí, sólo que esta vez, solo y desvergonzadamente quise acariciarles con precaución y servirles en una copa un chorrito de mi sangre, para que la culpa se evapore y no quede sino la ventura y la dicha. Salud por esta noche en que me expuse... en vano.


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Todavía la tierra no circunda el sol entero y ya se han vuelto ruinas templos de oro, han cobrado forma las cenizas desprendidas, se ha repetido está canción un par de veces.

Ahí vamos de nuevo, a los leones con la vida de cómplice; amenazados con las mismas tormentosas frases que sentencian a muerte a los que jamás han contemplado la dicha total, a los humillados por placer, a los que aún no entienden que es eso que en la aldea comentan llamado “vida”.

Breves voces y ojos, tan breves como Nacho y Garu ahora; atestiguando cómo soy agricultor a solas, arando mis venas para esparcir las palabras de dolor que no se acaban, que se repiten y quizá se amontonan, pero por algo se acercan una con la otra, se sienten solas, no se hayan en mi cuerpo, pero qué hacer, nadie les cultiva hoy en día, se les ve feo, se habla de ellas a sus espaldas, uno que otro hasta se burla con delicadeza. No aquí, no conmigo, yo pongo atención esclava y franco interés en cada una de sus curvas y sus lineas rectas. Yo he premitido siempre ser el foco de infección de los traumas irresolubles, el creador íntimo de las malas compañias, el que, al ser mirado, de manera refleja provoca microinfartos nunca contabilizados. Suelo ser yo cada tercer día, mientras tanto hago de cuenta que no existo, me dejo libre, le doy a mi piel y a mis ojos el día libre para que vayan de pesca a mi laguna mental. Si la noche pasada me plugo ahí se detiene otra vez el mundo, en el segundo que duró la valentía y la delicadeza enmarañados en un mismo mal entendido. Y no es superstición pero si he ido guardando en mi morral esas noches húmedas.

Y es domingo otra vez, es decir, DOMINGO DOMINGO. No es el día que sigue al sábado y la ante sala del lunes, no, de esos ya me había cansado. Es un domingo de esos solitarios, absolutamente atemporales, de esos que se salen del infierno y hacen fiesta en mi alcoba. Es de esos domingos que traen tatuado en el pecho la palabra suicidio... como si hiciera falta. Es de los días en que los ignorantes elevan sus ojos y los que saben del secreto que esconde la vida hunden sus ojos entre sus manos. Es un día que a los niños les agrada, toca helado, globo y plata. Es día de guardar para las beatas, es el día de procrear para las impacientes, es el día del futbol para los obreros.

Pero no para mi, esas cosas fueron extirpadas de mi alma y de mi cuerpo sin previo aviso, supongo que es así la vida. Nadie llamó a mi puerta y me puso en jaque a cerca de la vida incípida que se me venía encima. Nadie me llamó horrorizado por lo que me tocaría de este pedazo de pastel. Nadie me dijo que a la mañana siguiente ya estaría viejo y con los sueños hechos polvo. Nadie puso pausa en el vertiginoso tiempo y me habló de lo que si y lo que no. Nadie estuvo aquí a mi lado cuando me di cuenta que el engranaje comenzó a oxidarse. Nadie mencionó que los perros lejanos que hablan entre ellos me harían hundirme bajo las cobijas atemorizado por el vacio. Fui dejando evidencia clara del dolor, del abandono, de la ira contra los que viven pero todo en vano. Lo más honesto y desgarrador en vano.

Y ¿Cuanto falta, cuantas veces más seré decepcionado, cuantas veces más jugaré sólo, cuantas mañanas por la tarde, cuantos “no me sirves”, cuantos días como estos me han sido reservados? Siempre gritaré por alguien que entienda la textura de mi voz, la claridad de mi método, la inocencia de mis perversiones. Siempre, mientras me queden palabras en los dedos, podré decirle con serena voz y conjugaciones nunca antes dichas lo más profundo a alguien para mi. Siempre tendré perspicacia y sigilo para los que no gustan del respeto. Siempre tendré listos los intrumentos de tortura para quién los quiera o quién los merezca.

 

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¿Has intentado matar a una rata? SI es así recordarás como hay que ser astuto, hábil, diestro, el mejor cazador de ratas en ese momento. Hay que hacer todo para que no pueda respirar más. Uno tiene que ser paciente para que la rata, después de un largo periodo de agonía muera y se pudra. Hay que acorralarla si es necesario, y ahí, cuando menos lo espere ZAZ! un martillazo en la cabeza!

Pues bien, partiendo de esta metáfora medio culera:

Uno es una rata, el cazador es el mal gobierno, la podrida religión, a los medios de comunicación hediondos (¿Has olido a un perro muerto?, bueno pues a esa hediondez me refiero) y los pinches traumas de la niñez, y el martillo es todo lo que hacen estos para aplastarte la cabeza. No piensan si esta bien o está mal, sólo se trata de poder vivir a costa tuya o sin ti. Hay muchos que mantienen a la rata, la alimentan y le prodigan cudados cuasi maternos, ¿Porqué lo hacen? Porque algo de ti les es necesario, algo que ellos no saben o no quieren hacer. Ellos son pensantes, ideativos, "inteligentísimos", uno es una rata, sólo eso, una plaga que hay que exterminar o explotar, nada más. A las ratas no hay que protegerlas más que lo necesario para que sigan sirviendo a sus cazadores o a sus laboratoristas, quienes hacen con ellas lo que se les hinche el huevo. Así como el cazador te acorrala, así la vida te va tendiendo trampas para que termines cediendo ante tales acosos. Decía el poeta "la vida es un aullido prolongado", hoy sé que la vida es de las cosas más estúpidas que nos acontece, de lo que muchos se precian de tener y dicen "oh si, la vida es amor, belleza, positividad, buena onda hermano!" esas ratas que predican esta filosofía filantrópica y de amor al hombre por hombre es una banalidad, una actitud que no fructifica, un estadío ilusorio y ser-vil, una fantasía peor que las que me provocan las pelis xxx de Claudia Rossi (jajaja). La gente "buena ondita", los "amorypazistas", los que se preocupan por el "calentamiento global" y por "el petroleo" son unos zombis cabeza de chorlito (ver chorlito aquí) ¿Ya vsite la foto? bueno, pues esa gente que cree que por "verificar" tu automovil, o por "votar" en las elecciones, o por ir a su reunión religiosa (cualquiera que sea) toda ese gente que hace las cosas "bien" son unos pobres pendejos cabezas de chorlito. Esos que dice "di no a la mordida" jajajajaja.... JAJAJAJAJAJAJA!!!!! me cago de risa! Yo digo SI A LA MORDIDA, ROTUNDO SI A LA MORDIDA, ¿porqué? porque prefiero darle dinero a alguien que trabaja por lo menos para alimentar a sus ratitas, que a las mierdas de sus jefes o los jefes de sus jefes que tienen salarios chingones, buenos carros, buenas viejas, a esos que han puesto para "servirnos" y sólo se sirven para ellos sólos... a esos les daré mi lana? por ellos pagaré mi multa? A LA VERGA CON ELLOS! a la verga con esos putos! AGUEVO! LA CORRUPCIÓN ES LA VERGA!.

¿No te das cuenta, tú rata atarantada, que eres un simple instrumento de trabajo? Eres un desarmador, eres unas pinzas, eres unas tijeras, eres papel de baño, eres un condón, eres un urinal, eres una bolsa de vomito de un aeroplano... todo eso eres! un utensilio. Y no creas que eres "único e irrepetible"... jajajaja, pobre iluso! Mientras haya fábricas de desempleados, como suelo llamarles a las escuelas NADIE EN ESTE PLANETA SERÁ ÚNICO E IRREPETIBLE. Como tú hay miles, cientos de miles! Te pueden reemplazar con cualquier cosa que sepa lo mismo que tú, tu vas siendo obsoleto poco a poco, te vas desgastando, dejando atrás tus mejores años, dejandoselos a ellos, a los cazadores, dejando lo mejor de ti a gente que no sabe ni tu nombre!

Muchos hablan y medio balbucean en contra de los cazadores... esos que medio han despertado, que medio pueden abrir los ojos, que medio dicen "si guey, que chingue su madre el gobierto y la religión guey" "a la verga esas mamadas valedor"... mejor cállate. Los cazadores mismos te permiten que digas esas pendejadas... ¿Te crees libre de hablar, de protestar, de decidir? nada más falso!

Si quieres despertar de este ensueño opiaceo sólo hay una cosa por hacer: se tú.

Como decía el puto Enrique "a lo aprendido en la escuela me negaré"... por ahí se empieza señores, por darte cuenta que la academia es un martillo más de ese cazador. Si ya sabiendo esto decides continuar con ese jueguito de "hago como que trabajo, y ellos hacen como que me pagan" pues bueno, sírvete, también se vale, total, es tu desmadre, pues aquí no veniste a leer algo de "hey amigo! tu eres el arquitecto de tu propio destino!" "Hey amigo, sé tu propio jefe!" "Hey amigo, me siento magnífico! pregúntame como!" (este último si está bien imbecil, jajaja. Ves a esa gente con su mamada de "me siento magnífico..." y los ves bien cabizbajos, jajaja, RATAS QUE NO SABEN QUE SON RATAS!!!!)

Bueno pues ahí nos vemos bola de culeros, como sé que sólo unos cuantos me están leyendo pues felicidades, acabas de gastar tus mejores 5 minutos de tu vida, para darte cuenta de lo que eres y como te ven en realidad los poderosos, tus superiores.

Pero a todos esos que les da hueva o a esos que piensan "no mames, leer esta de güeva guey!" SON USTEDES UNAS RATAS IGNORANTES!!!! NO HAY NADA MÁS PATÉTICO QUE UNA RATA IGNORANTE!!!! JAJAJAJA, ME RIO DE USTEDES QUE NO PUEDEN NI LEER 5 MINUTOS!!! JAJAJAJA!!!!

PD: Después regresará el poeta, sean pacientes.

 

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...y ha tocado mis pies inacabables veces la serena corriente del Leteo, pero no he permitido la purificación de mis costras y nudos en el cabello,

 

...y Afrodita ha vertido en mi ombligo fecunda espuma, pero mi visión ha sido nulificada por el símbolo divino más alto: $,

 

...y Nix + Hipnos = dedos mutilados, tres en total,

 

...y volar se ha vuelto tan pesado! ir y venir cada vez... subir y descender dije yo, Sísifo, al escuchar esto me arguyó frustrados moriremos hermano!,

 

...y guerreamos para tener cautivos, como mis abuelitos Aguilas y Jaguares, pero empiezo a pensar que esta vez yo he sido la víctima del síndrome de Estocolmo,

 

...y sí, volteo hacia el sol, y sí me sonrío, y sí, me mantengo parado en el Centre Galactique, pero el dar tumbos por el mundo no sólo es de maños,

 

...y los OVNIS no vienen a mi más que ese rojo gigantesco que pude ver esconderse tras una gran montaña, ayudado claro por una Lampyris Noctiluca de papel,

 

...y la Mentha Spicata me abrió canales de agua viva estancada por eones, un manantial inagotable de dicha y cuchicheantes ríos,

 

...y el bellísimo y sensual arte de las musas ha entrelazado sus dedos a los míos, y ha exfoliado diminutas partículas de paz invisible para todos mis lectores,

 

...y la mujer sigue siendo una totalidad inconclusa, un tortuoso gozo, un fragante hedor, un venerable asesino, un poema de rimas repetitivas, una llovizna desoladora, una huérfana de alma, Torres de Hanoi que no se mueven, botones de maleficios, dadoras de vida, dadoras de muerte, gusanos con alas, felicidades sin surcir, febriles témpanos! Dédalos de Minotauros!,

 

...y escribo porque mis dedos me demandaban ya tocar este son que tanto les gusta, este oleaje de contratiempos y destiempos engargolados a mi espalda, traducidos en pulsos nerviosos y engendrando una sarta de estupideces... tal vez no.

 

(...Continuará)

 

Última actualización de Mi Epitafio

19 de Abril de 2009

 

Mi Epitafio es una obra registrada ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor, número de registro 03-2007-072512172600-01

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